Consecuencias, soluciones y costos de no cumplir las exigencias del fabricante.
En la actualidad, los motores diésel de última generación que impulsan equipos industriales, vehículos pesados y generadores en el Perú exigen combustibles mucho más limpios y estables que hace apenas unos años. ¿Está el combustible diésel disponible localmente preparado para estos desafíos tecnológicos? ¿Qué riesgos se corren si no se cumplen las especificaciones técnicas? Y lo más importante: ¿qué se puede hacer al respecto?
El Perú ha avanzado en los últimos años en la reducción del contenido de azufre en el diésel. Hoy en día se exige que el diésel comercializado tenga un contenido de azufre menor a 50 ppm (partes por millón), lo cual es un logro importante en términos de reducción de emisiones.
Sin embargo, no todo el diésel es igual. Además del azufre, los motores modernos requieren combustibles que cumplan con exigencias específicas de:
- Contenido de agua libre y emulsionada.
- Estabilidad frente a oxidación.
- Baja presencia de partículas e impurezas.
- Índice de cetano elevado.
- Lubricidad adecuada.
El diésel producido en Perú —por refinerías locales o importado— puede variar en estos parámetros, y no siempre cumple los estándares requeridos por los fabricantes de motores de alta tecnología.
¿Qué exigen los fabricantes de motores modernos?
Los motores con inyección electrónica de alta presión (Common Rail), filtros DPF y sistemas SCR (post-tratamiento) requieren diésel con:
Agua libre: cero tolerancia.
Partículas: niveles mínimos que cumplan con ISO 4406 18/16/13 o mejor.
Estabilidad oxidativa: capacidad de evitar formación de gomas y barnices.
Nivel de limpieza total: cumplimiento de estándares internacionales como ISO 4406 o ISO 4407.
¿Qué puede pasar si no se cumplen estas exigencias?
Los riesgos y costos de utilizar diésel fuera de especificación son elevados:
- Desgaste acelerado de inyectores y bombas de alta presión.
- Bloqueo prematuro de filtros de combustible.
- Fallos en los sistemas de post-tratamiento (DPF y SCR).
- Pérdida de potencia y eficiencia energética.
- Costos de reparación y reemplazo de componentes.
- Interrupciones operativas y pérdida de productividad.
Un solo inyector dañado puede costar de algunos cientos a pocos miles de dólares según el motor. Un sistema DPF bloqueado o dañado puede requerir hasta $10,000 para su reemplazo.
¿Qué es la ISO 4406 y qué significan sus códigos?
La norma ISO 4406 es un estándar internacional que clasifica la limpieza de los fluidos hidráulicos y combustibles (como el diésel) en función de la cantidad de partículas contaminantes por mililitro.
Esta norma no mide directamente la concentración de contaminantes en ppm (partes por millón), sino que clasifica la cantidad de partículas en tres rangos de tamaño:
> 4 µm (micrones)
> 6 µm
> 14 µm
¿Cómo se lee un código ISO 4406?
Un código típico es ISO 4406 18/16/13, donde:
El primer número (18) indica la cantidad de partículas mayores a 4 micrones.
El segundo número (16) corresponde a partículas mayores a 6 micrones.
El tercer número (13) representa las partículas mayores a 14 micrones.
Cada número en la escala representa un rango logarítmico, es decir, un número más alto significa el doble de partículas que el número anterior.
Ejemplo:
Un nivel 18 significa entre 1,300 y 2,500 partículas por mililitro mayores a 4 µm.
Un nivel 13 indica entre 40 y 80 partículas por mililitro mayores a 14 µm.
¿Qué niveles de limpieza requiere el diésel para motores modernos?
Los fabricantes de motores de última generación recomiendan un diésel con limpieza ISO 4406 de al menos ISO 4406 14/12/09 o incluso más limpio.
Esto representa un combustible extremadamente libre de partículas, que ayuda a proteger los inyectores de alta presión y los sistemas de post-tratamiento contra el desgaste y fallas prematuras.
Hay que tener en cuenta que en la actualidad el diésel que llega al tanque puede tener niveles de ISO 20/18/15 o peores, dependiendo de su almacenamiento y transporte.
¿Qué alternativas existen para garantizar un diésel adecuado?
Las soluciones se enfocan en dos frentes: prevención y corrección.
1. Filtración y limpieza del combustible antes de su uso:
Sistemas de filtrado y coalescencia para eliminar agua y partículas. Filtros de alta eficiencia para lograr limpieza según ISO 4406 14/12/09.
Centrifugado de diésel como método alternativo o complementario.
2. Uso de aditivos estabilizadores y mejoradores de cetano.
Previenen oxidación y formación de gomas. Mejoran el arranque y la combustión en motores de alta presión.
3. Tanques limpios y control de almacenamiento.
Limpieza regular de tanques.
Evitar contaminación cruzada.
Control de temperatura y humedad.
¿Cuál es el costo de la prevención frente al de la reparación?
Ahorro potencial frente a fallos imprevistos: entre $5,000 y $15,000 por evento de daño grave.
Reflexión final: tecnología sí, pero con el combustible adecuado
Perú está modernizando su parque automotor e industrial, y los motores de última generación exigen diésel limpio, estable y libre de contaminantes. Las refinerías cumplen parcialmente este estándar, pero la logística, almacenamiento y distribución pueden degradar la calidad del combustible antes de llegar al motor.
Invertir en control de calidad de diésel no es un gasto, es una póliza de seguro para proteger tu inversión en tecnología.